Inicio Chistes Borrachos

Fondos de pantalla

Borrachos
Disfrazada de diablo Imprimir E-mail

Una mujer, cansada de que su marido llegara borracho a casa todas las noches, decidió darle un susto para que escarmentara. Esa noche, cuando el esposo todavía no había regrasado de la juerga, se disfrazó de diablo y lo esperó en silencio en la oscuridad. Apenas escuchó girar la llave en la cerradura, la esposa se preparó y, en cuanto entró el marido, alcoholizado como siempre, cayó encima de él, gritando:

-¡Grrrrrrrrr! ¡He venido a llevarte!

El hombre la miró con tranquilidad y respondió:

-No me importa. ¡Hace veinte años que vivo con tu hermana!

 
Orgía etílica Imprimir E-mail

Por la noche, los tres amigos, que habían estado bebiendo toda la tarde, decidieron ir a un burdel con la intención de celebrar una orgía. Por el camino, uno de ellos se durmió por la enorme borrachera que llevaba. Los otros dos amigos decidieron llevarlo a su casa y dejarlo allí. Tocaron a la puerta y se fueron corriendo. Salió la esposa del borrachín a ver quién llamaba y se encontró a su marido, tirado en el suelo. Como pudo, lo llevó hasta la cama y comenzó a desvestirlo. En ese momento, el borrachín despertó y dijo:

-¡Lo sabía, hijos de puta! ¡Me habéis vuelto a dejar a la más fea!

 
El reloj parlante Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 3
MaloBueno 

De madrugada, el embriagado anfitrión llegó a su piso acompañado de unos amigos. Orgulloso, comenzó a enseñarles el piso. Cuando llegaron al salón, vieron un inmenso gong de bronce en un rincón.

-¿Y eso? -preguntó uno de los invitados-.
-Es un reloj parlante -contestó el dueño del piso-.
-¿Reloj parlante? Pero si no se le ven números, ni agujas ni nada. ¿Cómo funciona?
-¿Queréis saber la hora? Observad cómo se hace.

El hombre agarró el mazo y le dio un golpe tremendo al gong, que emitió un sonido ensordecedor. Al cabo de unos instantes, desde la pared de detrás una voz gritó a todo pulmón:

-¡Hijo de puta! ¿Ya empezamos? ¡Que son las dos y media de la mañana!

 
Tres cafés Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 3
MaloBueno 

Un borracho entró en un bar y le pidió al camarero que le sirviera tres cafés.

-¿Tres cafés? -dijo sorprendido el muchacho-.
-Sí. Uno para mí, otro para ti y otro para tu puta madre.

El empleado, sorprendido, se contuvo. Al día siguiente, el mismo borracho le pidió al mismo camarero:

-Tres cafés.
-¿Tres... cafés, señor?
-¡Sí, tres! Uno para mí, otro para ti y otro para tu puta madre.

El camarero no pudo aguantarse más y le propinó un tremendo puñetazo al borracho. Éste, al día siguiente, regresó al bar. El camarero lo recibió con ironía:

-¿Tres cafés, señor?

Respondió el borracho con miedo:

-¡No! ¡Tres no! Quiero sólo dos cafés: uno para mí y otro para tu puta madre. ¡Que a ti el café te altera!

 
¡Especifique, especifique! Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 2
MaloBueno 

-Buenas noches. Esto es un control de alcoholemia, pero tenemos el aparato estropeado, así que le voy a hacer una serie de preguntas para saber si usted está bebido o no. ¿De acuerdo? Va usted por la carretera, de frente ve dos luces que se acercan. ¿Qué piensa usted que es?
-¿Pues qué va a ser? ¡Un coche!
-Sí, pero, ¿qué coche? ¿BMW, Mercedes, SEAT...? ¡Especifique, especifique!
-¿Y cómo quiere que lo sepa?
-¡Mal empezamos! Creo que usted no va a pasar la prueba. A ver, siguiente pregunta: va usted por la carretera y ve de frente una luz que se acerca. ¿Qué es?
-¿Pues qué va a ser? ¡Una moto!
-Sí, pero, ¿qué moto? ¿Kawasaki, Suzuki, Yamaha...? ¡Especifique, especifique!
-¿Pero cómo quiere que lo sepa?
-Definitivamente, creo que usted da positivo en la prueba de alcoholemia...

El hombre, que ya está más que harto, le dice al guardia:

-¿Puedo hacerle una pregunta?
-¡Adelante, hágala!
-Va usted por la carretera, y en la cuneta ve a una señorita con poca ropa, minifalda, un gran escote, apoyada en una columna, moviendo su bolso en círculos. ¿Qué cree usted que es?
-¿Pues qué va a ser? ¡Una puta!
-Sí, pero, ¿qué puta? ¿Su madre, su hermana, su abuela? ¡Especifique, especifique!

 
¿Bailamos, mi negra? Imprimir E-mail

Comenzó la música y un borracho que estaba sentado vio a una señora de negro que estaba sentada enfrente suyo. Tambaleante, se aproximó y le dijo:

-¡Hic! Hola, mi negra, ¿me da el placer de este baile?
-¡No!
-¡Hic! ¿Y por qué no?
-Sencillamente no, por cuatro motivos: Primero, porque usted está borracho. Segundo, porque esto es un velorio. Tercero, porque el Ave María no se baila. Y cuarto, porque "mi negra" será tu puta madre, ¡yo soy el cura!

 
En el supermercado Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 1
MaloBueno 

Una mujer estaba comprando en el supermercado. Cuando iba a pagar, colocó el carrito ante la caja y sacó un litro de leche, una docena de huevos, zumo de naranja y un paquete de bacon. Un borracho que había tras ella iba observando con detenimiento cada uno de los artículos que la mujer sacaba del carrito. Cuando se disponía a pagar, el borracho se le acercó y le dijo:

-Disculpa mi atrevimiento, pero, ¿verdad que eres soltera?

La mujer, sorprendida pero intrigada por el comentario, revisó cada uno de los artículos que había comprado, pero no encontró nada fuera de lo común que pudiera revelar su estado civil.

-Sí, efectivamente soy soltera. ¿Cómo lo adivinó?
-Por lo fea que eres, cabrona.

 
El honor, la familia y la vergüenza Imprimir E-mail

Estaba un señor en un bar y, cada vez que el camarero le servía una copa, él hacia el mismo brindis:

-Por mi honor, por mi familia y por mi vergüenza.

Esto sucedió varias veces seguidas, por lo que el camarero acabó preguntando:

-Disculpe, señor, ¿por qué repite usted siempre el mismo brindis: "Por mi honor, por mi familia y por mi vergüenza"?
-Bueno, le contaré lo que me pasó. Yo soy un honrado padre de familia. Sucedió que el fin de semana pasado me quedé solo en casa, pues mi esposa había salido con los niños a dar un paseo por la ciudad. Yo tengo un perro doberman, que se quedó conmigo en casa. Cuando me estaba bañando tranquilamente, con la puerta abierta, se me cayó jabón, me agaché a recogerlo y, estando en esa posición, vino el doberman, se me subió en la espalda y me penetró por detrás. Como usted comprenderá, fue entonces cuando perdí mi honor. Después llegó mi esposa y vio que el perro me tenía ensartado, y pensó que me gustaba la relación con el animal, y ahí perdí mi familia.
-Y la vergüenza, ¿cuándo la perdió?
-Cuando el maldito perro ese salió corriendo conmigo, arrastrándome por todo el barrio.

 


 

Iniciar sesión



Publicidad

Diviértete en los juegos online las 24/7 que te ofrece 888.com, el mejor casino online de la red en español, donde puedes jugar por dinero real o solo por diversión.

Encuesta

¿Cuál es tu saga favorita?
 

Rankings

¡¡Vótanos!!¡¡Vótanos!!

Afiliados

www.InkaWebDesign.com
Chistes
EliteFirmas.org

Directorio Webs Directorio webs Directorio webs Einicio directorio Directorio Web - Directorio de Páginas Webs Directorio de Sitios Web